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Esa maravillosa fascinación por las “tierras raras”

22/05/2026

Esa maravillosa fascinación por las “tierras raras”

  • Se han transformado en la sensación del momento, “el petróleo del siglo XXI”.
  • Son fundamentales para el funcionamiento de celulares, autos eléctricos, misiles y turbinas eólicas.
  • El predominio de China es enorme… casi tanto como la preocupación de Estados Unidos.

ES SÓLO UN NOMBRE. Las “tierras raras” ni son “tierras” ni son “raras”. Antiguamente, se llamaba “tierras” a los elementos que aparecen en forma de óxidos en la naturaleza. Son “raras”, pero no escasas (menos todavía, “extraordinarias”). De hecho, son relativamente comunes en nuestro planeta, pero aparecen en concentraciones muy pequeñas dentro de los minerales y rocas. No se encuentran “puras”, y su extracción es compleja.

Se usa el nombre “tierras raras”, pero en realidad se trata de un grupo de óxidos metálicos (los “lantánidos”) que en la tabla periódica de elementos van del número atómico 57 al 71. A esos quince es necesario agregar el escandio y el itrio.

Es sólo un nombre, que ahora tiene una popularidad inusual porque son fundamentales para los autos eléctricos, los celulares, los drones, los misiles, las turbinas eólicas…

Su aplicación más importante se encuentra en los imanes permanentes.

 

LAS SUPERESTRELLAS

De los 17 elementos, unos pocos son trascendentales:
  • el neodimio es la base de los imanes más potentes (que se usan en los motores de autos eléctricos, en las turbinas eólicas, discos duros, parlantes de celulares, drones, misiles).
  • el disprosio es fundamental para que los imanes no se desmagneticen con el calor. Sin disprosio, el imán muere por el calor (van en los motores de autos eléctricos, en los misiles).
  • el terbio es todavía más eficiente en el caso de los imanes que funcionan a alta temperatura (se usa en las pantallas de los cazas F-35).
El neodimio, el disprosio y el terbio van en cada misil, F-35, submarino y turbina eólica. Los parlantes y micrófonos de los celulares usan imanes permanentes de neodimio, praseodimio y disprosio.
Dos de las tierras raras más importantes —el disprosio y el terbio— se encuentran disponibles en los cerros de Penco (Región del Biobío), lo que ha despertado un gran interés en Estados Unidos.
 

EL ENORME LIDERAZGO DE CHINA

Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), la demanda de tierras raras aumentará drásticamente hasta 2030, impulsada principalmente por las aplicaciones de energía limpia. Se espera que la movilidad eléctrica y la energía eólica sean los principales motores de crecimiento.

China es el país con mayores reservas: 44 millones de toneladas. Le siguen Brasil (21 millones de toneladas), India (7,2 millones de toneladas), Australia (6,3 millones de toneladas), Vietnam (3,5 millones de toneladas) y Estados Unidos (1,9 millones de toneladas).

Podría haber buenas reservas de tierras raras en Ucrania (Rusia ya se apoderó de buena parte de ellas), y en Groenlandia (ha habido interés por esto).

El liderazgo de China es indiscutible. No sólo posee una parte sustancial de las reservas mundiales, sino que, además, la capacidad para procesarlo y refinarlo. “El papel de China es aún más dominante en el procesamiento de tierras raras y la fabricación de imanes que en la producción de los elementos mismos”. Datos recientes de la AIE indican que China controla ahora hasta el 91% del refinado mundial y el 94% de la producción de imanes permanentes.

Esto ha llenado de ansiedad a Estados Unidos (que posee sólo un gran yacimiento operativo en Mountain Pass, California).

Durante este año, Estados Unidos firmó con Chile una Declaración Conjunta sobre minerales críticos y tierras raras en marzo, y, en abril, la suscripción de un Memorando de Entendimiento (MOU). También ha realizado avances en Brasil, Argentina, Perú y Bolivia.

El liderazgo de China no es casualidad. Históricamente, Japón (especialmente, Hitachi) poseía las patentes más importantes en imanes permanentes de alto rendimiento. En los 90, China comenzó a invertir masivamente en investigación y desarrollo. En 2012, las solicitudes de patentes chinas para fabricación de imanes crecieron un 123% en un año. Para 2019, China ya había solicitado un total de 25.911 patentes relacionadas con elementos de tierras raras, superando ampliamente a Japón (13.920) y a Estados Unidos (9.810).

Hoy, el resto de los países enfrenta una escasez de mano de obra cualificada y de equipos especializados.

No es casualidad. Es investigación y desarrollo. Es conocimiento.

CRÉDITO DE LA IMAGEN: QUÍMICA Y SOCIEDAD


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