12/05/2026
UN TREMENDO HITO se logró el martes 24 de marzo: un equipo del CERN logró transportar con éxito en un camión una nube de 92 antiprotones por ocho kilómetros dentro del recinto de la organización.
Se trata de un gran paso para el estudio de la antimateria, que es muy difícil de conservar.
La antimateria es lo opuesto a la materia. Un antiprotón tiene la misma masa que un protón, pero en vez de tener una carga positiva, tiene una negativa. De la misma manera, un electrón es negativo (-1) mientras que un positrón es positivo (+1). El positrón es famoso en medicina por su uso en los exámenes PET(Positron Emission Tomography).
En el comienzo de los tiempos, después del Big Bang, había iguales cantidades de materia y de antimateria, pero la materia prevaleció (no se sabe por qué), y hoy casi no se encuentra antimateria en el universo.
Dos noticias nos acercan al CERN:
Muchas personas —como Diana Kwon en la publicación “Symmetry”— recordaron a Tom Hanks intentando salvar al Vaticano de una “bomba de antimateria” en “Ángeles y demonios”, la secuela del “Código Da Vinci”. O a la nave Enterprise, de Star Trek, que utiliza “propulsión por aniquilación materia-antimateria para viajar a velocidades superiores a la de la luz”.
Pero todo eso no es más que ciencia ficción. El problema de la antimateria es que se aniquila al contacto con la materia. La materia y la antimateria no pueden coexistir a corta distancia durante más de una pequeña fracción de segundo, ya que se aniquilan mutuamente.
Por eso es tan notable que haya protagonizado un viaje de ocho kilómetros y que no se haya perdido ninguna partícula por el camino, destacaron los expertos del CERN en una rueda de prensa en el centro de experimentos BASE del CERN.
¿Por qué necesitan hacer esto?
Lizzie Gibney, periodista de Física e IA en la revista Nature, trató de explicar: “Los científicos necesitan mover los antiprotones a un laboratorio más tranquilo, donde puedan realizar experimentos con más comodidad”. El entorno donde trabajan en el CERN (Suiza) está lleno de interferencias.
Lizzie Gibney mencionó que es la sustancia más cara del planeta; muchos bromearon (“¿y la tinta de mi impresora?”…), pero verdaderamente es carísimo producir antimateria. Un miligramo costaría más de 60.000 millones de dólares.
Los científicos quieren saber por qué hay tanta materia en el mundo y tan poca antimateria. “Si el antiprotón resulta ser un poco más ligero que el protón, podríamos entender principios fundamentales como por qué nuestro universo está compuesto por materia y no por antimateria”, indicó Stefan Ulmer.
No hubo antiprotones dañados en esta maniobra.