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La rebelión de los sistemas de reconocimiento de voz inteligenteslunes, 19 marzo 2018

Los asistentes inteligentes automatizados de Amazon, Google, Apple y Microsoft están interesados en ayudarnos a controlar toda nuestra vida. Pero, de repente, pierden el control.


Un parlante inteligente, como Echo, de Amazon, puede prender y apagar las luces de la casa. Controlar la temperatura. Contar cuentos, reproducir música…

Son una gran ayuda, y les está yendo muy bien.

No obstante, durante las últimas semanas, usuarios de los parlantes inteligentes Echo, que tienen instalado el software Alexa, el asistente de voz de Amazon, han publicado curiosos comentarios que especulan sobre risas que emite en forma espontánea.

“Si Alexa se ríe de ti en tu cara, imagínate lo que dirá sobre ti a tus espaldas”, escribió @mattblaze.

“En raras circunstancias, Alexa puede equivocarse al reconocer la orden: ‘Alexa, ríe’, cuando en realidad se está diciendo otra frase”, reconoció Amazon en un comunicado. “Estamos cambiando la frase por ‘¿Alexa, puedes reírte?’, algo que es mucho menos probable que registre tantos falsos-positivos, y estamos borrando la orden corta ‘Alexa, ríe’.”

También están intentando colocar un paso intermedio: que el asistente digital primero responda: “Claro que me puedo reír.”

El asunto no se ha limitado a las risas inocentes. También, de repente, en el medio de la noche, en el medio del living, Alexa arroja una risa macabra. Esto tiene una explicación, dice David Gewirtz, en ZDNet: existen desarrolladores de aplicaciones para Alexa que han creado estos usos curiosos. “¿No tiene suficientes chillidos en su casa? No hay problema. Use el Wilhelm Scream Simulator.”

Algunas de estas apps rozan la maldad. Cuenta Gewirtz que Spooky Scream llega a ser diabólico. Se inicia con la frase “Alexa, dile a Spooky Scream que chille en dos minutos.” Se puede ajustar el tiempo de espera… Puedes decirle a Alexa que chille en diez minutos, salir de la sala y esperar el estallido.

ASÍ FUNCIONA

Como lo explica David Gewirtz, Alexa se activa por una “palabra de alarma”, que puede ser “Alexa”, “Echo”, “Amazon” o “Computer”. (Está todo en inglés.) El usuario elige su palabra de activación en las preferencias de Amazon Echo. Otros asistentes de voz también usan palabras de alerta. Siri (el asistente personal inteligente de Apple) utiliza “Hey, Siri”. Google Home usa “Okay, Google”. Windows 10 responde a “Hey, Cortana”.

Alexa, y los otros sistemas de voz que usan inteligencia artificial, son capaces de escuchar una voz de comando, filtrándola a través de todo el ruido ambiente. Esto es notable. Pueden reconocer una onda específica de sonido. Para poder escuchar esa orden, los micrófonos de Alexa deben estar siempre encendidos (esto ha sido muy criticado, porque, obviamente, podrían estar enviando información sobre nosotros a la NSA, a la CIA, a Google, a Amazon, a Apple). En todo caso, se supone que sólo cuando escucha esta orden, pasa a estar realmente activo para contar cuentos o reproducir música.

CASI 40 MILLONES EN EE.UU.

Los asistentes inteligentes fueron una de las sensaciones en el último Consumer Electronics Show (CES) de Las Vegas (en enero pasado). Amazon demostró que Alexa ya puede controlar audífonos, relojes inteligentes (smartwatches), autos y televisores, y tiene intenciones de que controle directamente el horno microondas. Google está interesado en que su Google Assistant maneje una plataforma de Smart TV, además de los audífonos y de los autos que utilicen Android.

Pese a que los “parlantes inteligentes” están siempre escuchando lo que pasa en la casa, y uno deja de tener vida privada, ellos son muy populares. Alrededor de 39 millones de estadounidenses (uno de cada seis adultos) posee un parlante inteligente, de acuerdo a una investigación de NPR y Edison Research. El Smart Audio Report declara que la tasa de adopción de estos aparatos durante los tres últimos años está superando a las de smartphones y tablets. Los usuarios los utilizan para encontrar restaurantes, negocios, jugar juegos, programar alarmas, controlar artefactos inteligentes, enviar mensajes, pedir pizza y escuchar música y libros de audio.

La mitad de los encuestados coloca sus parlantes inteligentes en el living; el 21% lo instala en la cocina, y el 19% en el dormitorio principal.

La inteligencia artificial se ha introducido en nuestras vidas. Cada vez más personas utilizan apps de navegación, asistentes personales en los smartphones, dispositivos inteligentes en el hogar, pero no todos están contentos con este avance. Uno de los que desconfía es Elon Musk, el dueño de Tesla Motors y de SpaceX (entre otras empresas).

Hace muy poco, Musk expresó en una conferencia: “Algunos expertos en IA piensan que saben más que lo que saben, y piensan que son más inteligentes de lo que son… Esto les ocurre mucho a las personas inteligentes; se definen a sí mismos por su inteligencia y no les gusta la idea de que una máquina pueda ser mucho más inteligente que ellas, por lo que simplemente desestiman la idea. Esto es un error. Yo estoy muy cerca de la vanguardia en lo que es conocimiento de IA, y me asusta muchísimo (‘it scares the hell out of me’).”

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