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Un compromiso resuelto con el medio ambientemiércoles, 15 mayo 2019

Varios casos confirman el compromiso ambiental de Minera Los Pelambres, en la provincia de Choapa. Varios de ellos están vinculados a la reforestación con especies nativas.


Vivero Monte ArandaEn el entorno de Minera Los Pelambres, en la provincia de Choapa, región de Coquimbo, el compromiso es reforestar 700 hectáreas de bosques con especies nativas, junto con enriquecer el fundo Monte Aranda con 340 mil orquídeas y otras especies.

No se trata únicamente de reforestar con árboles y arbustos —como el guayacán, el litre, el quillay, el maitén o el peumo—, sino que, además, hacerlo con semillas y plantas que provengan de individuos que ya viven en la misma zona.

No se puede poner cualquier quillay, sino que ese quillay que se da allí, en los alrededores de Illapel, Salamanca o Los Vilos. Por eso, es un desafío mayor, deben cumplir plazos comprometidos y no pueden esperar los tiempos de la selección natural.

Como muchas otras veces, frente a problemas complejos, la única solución es la ciencia y la innovación. Es necesario cultivar in vitro los árboles y especies que se requieren a partir del material genético recogido en la zona, un procedimiento que luego se puede replicar para reforestar otras zonas de Chile.

La esperanza de las tecnologías "in vitro"

En 2015, Minera Los Pelambres apostó por el desarrollo de tecnología y la aplicación de conocimiento científico de punta. Se formó un spinoff entre la empresa BioTECNOS y la Universidad Católica del Maule para el desarrollo in vitro de especies vegetales capaces de establecerse con éxito en los lugares definidos en los programas de reforestación elaborados por la compañía.

A partir de pruebas de germinación, calidad genotípica y características fisiológicas de las poblaciones, se selecciona el material genético recolectado en la zona, el cual luego es reproducido en vitro.
Decidimos iniciar este trabajo de manera de obtener individuos que tengan mejores probabilidades de sobrevivir y desarrollarse una vez que lo plantemos —comenta Jorge Araneda, gerente de Desarrollo Territorial de Minera Los Pelambres—. Para ello, estamos seleccionando a los individuos que presentan las mejores características de establecimiento y de tasas de reproducción, lo que aumenta la probabilidad de éxito del proceso.

Las plantas nativas son, por lo general, de muy difícil reproducción y propagación, especialmente en condiciones artificiales. “Nuestro desafío es desarrollar tecnologías in vitro para producir plantas de manera masiva, y que sean aptas para ser incluidas en planes de restauración de ecosistemas”, explica el académico Rolando García, jefe del proyecto.

Es un lindo desafío, porque exige un enorme aprendizaje.

No se sabe mucho acerca de las especies contempladas en las resoluciones de calificación ambiental de Los Pelambres. Ha sido necesario abordar aspectos que van desde la selección de los tejidos adecuados para ser multiplicados in vitro hasta la adaptación de las plantas producidas al campo donde serán cultivadas.

Una dificultad adicional presenta la “orquídea terrestre”, una especie que posee una relación simbiótica con un hongo específico: necesita su presencia para germinar y establecerse; hasta ahora, esto no se ha podido reproducir en el laboratorio. El caso de la orquídea nos plantea desafíos extremos, destaca Araneda. “Aquí, la capacidad de innovación, de desafiarnos a nosotros mismos, de buscar nuevas soluciones para cumplir nuestros compromisos, ha sido clave. La innovación se entiende como una apuesta arriesgada. Es mucho más fácil recurrir a lo probado; pero Los Pelambres nos ha demostrado que se requiere mucho más que eso. Creemos que ésta es la mejor manera de avanzar.”

Durante los primeros meses de trabajo, la reforestación ha avanzado con mayores tasas de éxito (que las especies sobrevivan luego de ser plantadas). Existe optimismo. “Estamos viendo que hay un camino de solución para conseguir reproducir rápidamente especies nativas”, señala Jorge Araneda. “Estoy seguro de que lo que estamos aprendiendo acá les va a servir a muchos otros en el futuro.”

Se necesita más innovación

Otra preocupación importante es el consumo de agua, porque hay zonas de la provincia del Choapa donde llueve muy poco. Desde 2014, Los Pelambres está desarrollando un estudio junto a la Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza de la Universidad de Chile, para determinar la eficiencia y el consumo de agua de especies esclerófilas e hidrófilas como el litre, el maitén, el quillay y el canelo. La idea es establecer modelos de riego óptimos para cada especie y su etapa de desarrollo, buscando así reducir el uso de agua.

“Se han realizado diversos ensayos en los predios Romero y Monte Aranda en el valle del Pupío, además del Fundo La Aguada, en Illapel, los que han permitido caracterizar factores como crecimiento, fenología, supervivencia, fisiología y fluctuaciones de agua en el suelo bajo distintas condiciones ambientales, de precipitaciones y de riego”, dice el ingeniero forestal Horacio Bown, director de la Escuela de Postgrado de la Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza de la Universidad de Chile.

Si bien en su etapa inicial las plantaciones requieren de una alta cantidad de agua, una vez asentada la planta es posible regular las dosis y la frecuencia de riego, reduciendo el consumo. Esto es vital en una zona en que llueve poco.

El estudio también ha revelado cuáles son las especies vegetales más apropiadas para plantar, un tema que es clave para Los Pelambres. “Estamos atrasados respecto a nuestros compromisos ambientales, pero estamos haciendo todo lo posible para ponernos al día”, destaca Jorge Araneda. “Vamos a seguir buscando innovación y otros caminos para cumplir nuestros compromisos, porque la forma tradicional de hacerlo no nos funcionó”.

Van 40 especies

Durante el Antofagasta Minerals Santiago E-Prix 2019, la fecha de Fórmula E que se realizó el 26 de enero pasado, se presentó el listado de plantas que Minera Los Pelambres está produciendo en viveros debido a compromisos ambientales asociados a la reforestación y enriquecimiento para los años 2018 al 2021. En total, corresponde a aproximadamente 550 mil plantas de estas 40 especies: Acacia caven, Adenopeltis serrata, Adesmia confusa, Astragalus amatus, Azara serrata, Bridgesia incisifolia, Calceolaria corymbosa, Cestrum palqui, Chloraea bletioides, Chusquea cumingii, Colletia ulicina, Colliguaja odorífera, Cryptocarya alba, Erigeron fasciculatus, Escallonia pulverulenta, Escallonia revoluta, Escallonia rubra, Festuca panda, Flourensia thurifera, Haploppapus integerrimus, Haploppapus paucidentatus, Jubaea chilensis, Kageneckia oblonga, Leucocoryne ixioides, Lithrea caustica, Loasa triloba, Ludwigia peploides, Maytenus boaria, Phalaris amethystina, Phycella ignea, Podanthus mitique, Porlieria chilensis, Prosopis chilensis, Proustia pyrifolia, Puya berteroniana, Quillaja saponaria, Schinus latifolius, Schinus mole, Schinus polygamous, Talguenea quinquenervia (Trevoa q.).

En el Parque O’Higgins, Antofagasta Minerals, auspiciador mundial de la Fórmula E, repartió ejemplares de canelo y de chequén.

Reforestación de Bosque Nativo

En 2006, Minera Los Pelambres se comprometió con la reforestación de un bosque nativo en el sector de El Mauro, provincia de Choapa, Región de Coquimbo. Este compromiso dio paso a la creación de un vivero y también a la experimentación de germinación in vitro de semillas de tres especies nativas.

Es una experiencia única en Chile.

Hoy, miles de plantas están en proceso de crecimiento en el Fundo Monte Aranda, en la localidad de Caimanes (Los Vilos); muchas han sido trasladadas a las zonas de plantación definitiva, logrando, de esta manera, el compromiso de reforestación asumido por Minera Los Pelambres.

Conservación de la Biodiversidad

En el año 2014, Minera Los Pelambres asumió el compromiso de conservación del Cerro Santa Inés, en Pichidangui (Región de Coquimbo). El objetivo era recuperar sus 714 hectáreas y su bosque de olivillo.

El resguardo de este sitio refuerza el compromiso de Minera Los Pelambres con la sustentabilidad y el entorno.

El Cerro Santa Inés es uno de los últimos bosques en Chile que mantiene vestigios de flora de siglos pasados.

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