Innovación /

La omnipresencia del cobre domésticojueves, 21 noviembre 2019

Mientras más modernas las casas, más cobre ocupan. Lo necesitan para las tuberías, para las válvulas e instalaciones eléctricas. Para todo el cableado. 


El cobre está en todas partes. Se ha transformado en un metal esencial de nuestro diario vivir, presente en innumerables aplicaciones, desde las más básicas hasta las más avanzadas. El hermoso bronce de manillas y perillas es una aleación de cobre y estaño. 

Nos sería difícil imaginar la vida cotidiana sin el cobre.

Una casa moderna requiere unos 200 kilos de cobre, prácticamente el doble de lo que usaba hace cuarenta años, porque tiene más baños, más aparatos eléctricos, más computadores, más teléfonos celulares, más parlantes Bluetooth…

Un computador puede incluir más de dos kilos de cobre. Los chips más modernos incorporan cobre en su estructura. 
En la fabricación de smartphones, el cobre es el metal que más se usa. Es clave para aumentar la duración de la batería: mientras más cobre se use, más dura la batería.

El 30% de la producción mundial de cobre se usa en equipos eléctricos (televisores, radios, electrodomésticos). 

Cochilco (Comisión Chilena del Cobre) señala que la principal característica del cobre es que es un excelente conductor eléctrico: esto representa un 60% de los usos (las cifras son de la consultora Wood Mackenzie, 2016). Su segunda característica fundamental es la maleabilidad, que consigue un 28% de usos. 

Se usa cobre en el cableado, en las tuberías de agua y de gas, en los sistemas térmicos, en los techos, en las terminaciones.

Las siguientes propiedades hacen que el cobre sea útil en el hogar: buena conductividad eléctrica, buena conductividad térmica, resistencia a la corrosión, higiénico, facilidad de ensamble, ductilidad, dureza, durabilidad.

Paneles solares para todos

Hoy existe mucho interés en la eficiencia energética y en la construcción sostenible. Las personas quieren instalar sistemas de energía solar para calentar el agua y calefaccionar la casa. La idea es agregar un colector al sistema de calefacción para capturar la energía del sol. En general, esto simplemente implica extender el sistema de calefacción y de plomería al techo de la casa, donde se incorpora un colector solar.

El cobre es el material lógico para los sistemas de energía solar porque, de todos los metales, es el que tiene mejor conductividad térmica; es altamente resistente tanto a la corrosión atmosférica como del agua; es fácil de unir por medio de soldadura; se ha usado desde hace mucho tiempo para plomería y techos.

La gracia de los sistemas de calefacción solar es que —tal como en el caso de los autos eléctricos— requieren una considerable inversión inicial, pero el costo de mantención y operación de un sistema de energía solar es seis veces menor que uno convencional.

Antibacteriano natural

Al final, sale a cuenta, y es un sistema que no hace ruido y es capaz de producir energía eléctrica y energía calórica. 

Además, el uso de cobre en las cañerías contribuye a mantener el agua sin gérmenes ni bacterias. En 2008, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos identificó alrededor de 300 aleaciones de cobre como agentes antimicrobianos, capaces de reducir la carga bacteriana en 99,9% dentro de las primeras dos horas de exposición.

En ensayos hospitalarios se ha demostrado que las superficies de cobre presentan entre un 83% y un 100% menos de contaminación bacteriana que las superficies convencionales.

Comparte