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El camino solar tiene mucho futuroviernes, 17 noviembre 2017

¡Quédate con quien se emocione contigo como Al Gore con la política energética chilena!


Ha sido un éxito en las redes sociales el video de Al Gore (@algore) del documental “An Inconvenient Sequel” (“Una verdad muy incómoda: Ahora o nunca”), la continuación del galardonado “Una verdad incómoda” (2006).

Dice Gore, mostrando una imagen de Nigeria. “¿Qué estamos viendo?, paneles solares como éste en África, encima de una choza de paja. Los padres quieren que sus hijos tengan acceso al universo de la información”.

Está canoso ya Al Gore, y más macizo que cuando casi fue Presidente de los Estados Unidos.

“Chile, un país en desarrollo, pero con una excelente política energética”, continúa Gore. “¡Hablan de emocionarse!... ¡Esto a mí me emociona! A fines de 2013, Chile producía 11 MW de energía solar. A fines de 2014, más de 400 MW. Para fines del año pasado, más de 800 MW. Pero, momento, miren lo que está construyendo Chile este año y lo que va a empezar a construir pronto…”

El gráfico comparativo se comienza a desplegar en el telón. La gente aúlla. Se sorprende. Se ríe. Grita. Sube, sube, sube y sube. La gente aplaude.

“¿No es maravilloso?”, comenta Al Gore. “¡Me encanta!: ¡13,3 GW…”

Chile tiene 13,3 GW de proyectos de energía solar aprobados o en construcción. “Y hay otros países y regiones en el mundo que van por un camino parecido. Estamos viendo un cambio real acá”, asegura.

EL MAYOR CRECIMIENTO ES EL CHILENO

El lunes 13 de noviembre, Carlos Finat, director ejecutivo de la Asociación Chilena de Energías Renovables (Acera), anunció que en octubre de 2017, por primera vez en la historia, las ERNC superaron el 20% de participación en la matriz energética nacional (La cifra exacta fue 20,2%.).

Es un tremendo logro. Hasta no hace mucho, no se creía que fuera posible que las energías renovables superaran el 20% de participación en la matriz chilena antes de 2020. De hecho, la meta que se habían propuesto era que, en el año 2025, al menos el 20% de la generación de energía del país proviniera de fuentes limpias.

Chile ha avanzado asombrosamente rápido.

Según cifras de Acera, es uno de los países que ha experimentado uno de los mayores crecimientos en este tipo de energías en el mundo, convirtiéndose en uno de los principales referentes en esta materia a nivel mundial y en el principal propulsor de energías renovables a nivel latinoamericano, pasando —¡en una década!— de tener el 1% de participación en la matriz energética del país (2006), a tener actualmente el 14,7%.

Nadie lo hubiera creído. No se creía que esto era posible.

Durante este año han entrado en operación centrales ERNC que suman 1.422 MW, el equivalente al 96% de la nueva capacidad puesta en marcha durante 2017.

EL VELOZ AVANCE DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS

Otro país que ya excedió las metas para el año 2020 es China. De acuerdo al World Economic Forum, el gigante asiático (la segunda economía más poderosa del mundo, que ya el año pasado duplicó su capacidad solar) se puso un nuevo objetivo de 213 GW de energía solar para 2020. Esto es cinco veces más capacidad que lo que tiene Estados Unidos actualmente, pero apenas 20% de la necesidad de energía de China.

Uno de los sectores que más está aprovechando el calor del sol es la minería. La energía solar está ayudando a reemplazar el uso de calderas que usaban combustibles fósiles, a disminuir los costos y a consolidar la estabilidad de los precios de energía a futuro, afirma “Minería Chilena”.

Una de las pioneras es Minera Centinela, que opera una planta termosolar desde noviembre de 2012 y que es una de las más grande de Chile. La planta sustituyó los dos calentadores que se utilizaban para aumentar la temperatura que requieren los electrolitos (solución de cobre de alta pureza) y el lavado de cátodos en la planta de electroobtención.

La infraestructura —única en su tipo— permite aumentar la temperatura del agua y de las soluciones de electro-obtención, gracias al intercambio de calor entre ellas, lo que entrega energía renovable en el corazón del negocio, reduciendo además las emisiones de CO2 en casi un 4% del total de las emisiones de la línea óxidos de Centinela.

La planta solar de Minera Centinela sustituye el 55% del diésel que se utiliza en los calentadores que forman parte del proceso extractivo de la compañía. Esto implica, además, evitar el ingreso de 125 camiones para transportar el combustible requerido. (¡La huella de carbono mejora notablemente!)

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