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Los perros robots de Boston Dynamics realmente dan miedomartes, 20 febrero 2018

Ha causado impacto en los últimos días un video que muestra las proezas de los “perrobots” de Boston Dynamics. Uno de los perros (se llaman “SpotMini”) se enfrenta a una puerta cerrada; él no tiene ninguna posibilidad de abrirla. Entonces, aparece un amigo que cuenta con un conveniente brazo-tenaza, quien se concentra hasta que consigue abrir la puerta. Después, en un verdadero lujito robótico, gentilmente le da la pasada al primer robot, y, después, pasa él mismo.

Los comentarios en las redes sociales han sido de pavor.

La revista “Time” sostiene que no queda claro si hay algún operador humano manejando los robots de Boston Dynamics, que se han utilizado para rescatar a sobrevivientes en casos de catástrofes.

Muchos recordaron el episodio “Metalhead” (filmado en blanco y negro) de “Black Mirror”, una serie apocalíptica de Netflix. Unos macabros perros robots persiguen incansablemente a la protagonista (Bella). El creador de “Metalhead” le confesó a Entertainment Weekly que efectivamente se había inspirado en los videos de Boston Dynamics.
Este video se llama “Hey, buddy, can you give me a hand?” (“Hey, compadre, ¿me puedes dar una manito?”). Lo publicaron el 12 de febrero, y en una semana tenía más de 8 millones de visualizaciones.

El SpotMini —a veces lo escriben “Spot Mini”— es una versión más pequeña del robot cuadrúpedo Spot, el cual, a su vez, era una versión disminuida del gran BigDog que diseñó Boston Dynamics para trasladar equipos en terrenos escarpados para el ejército estadounidense. BigDog fue rechazado por los militares de Estados Unidos debido a que era muy ruidoso y daba a conocer las posiciones de las tropas.

BigDog fue desarrollado con financiamiento de Defense Advanced Research Projects Agency (DARPA, la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa) y de DI-Guy, software para simulación humana realista. Debemos a DARPA la creación de la Internet.

ES EL FUTURO

Vale la pena recordar que la empresa Boston Dynamics nació en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en 1992. En el año 2013, se la compró Google. En junio de 2017, Google vendió Boston Dynamics al grupo japonés SoftBank.

“Los robots inteligentes van a ser clave en la próxima etapa de la revolución tecnológica”, explicó  el CEO de SoftBank, Masayoshi Son, tras la firma del acuerdo. La publicación española “El Independiente” cuenta que no es la primera adquisición de este tipo que hace SoftBank. En 2012 pagó 100 millones de dólares por la francesa Aldebaran Robotics, responsable de Pepper, un robot que analiza expresiones humanas y cuyas 1.000 primeras unidades se vendieron en un minuto a 1.700 euros la pieza.

Masayoshi Son, un personaje bastante excéntrico, es el hombre más rico de Japón.

ROBOTS SOBRE ESQUÍES

Los avances en robots son sorprendentes. Hace apenas algunos días, en los Juegos Olímpicos de Invierno que se están llevando a cabo en PyeongChang (Corea del Sur), ocho equipos compitieron en el Ski Robot Challenge en la estación de esquí de Welli Hilli. Ganó Taekwon V, un robot de 75 centímetros, que fue capaz de esquivar la mayor parte de los obstáculos gracias a sus cámaras y sensores integrados.

Japón ha anunciado que en sus próximos Juegos Olímpicos de 2020 participarán más de 200 androides en diferentes actividades y disciplinas.

Como escribe Antonio Martín en “El Independiente”, “está todavía muy lejos el momento en el que (los humanos) no seamos necesarios, pero ya ha llegado el tiempo en el que los robots sí lo son. ¿Quién podría meterse en el centro de una central nuclear en la que ha habido una falla de seguridad?”… Un perrobot.

Los de Boston Dynamics se entretienen con sus robots como si estuvieran entregando capítulos de una serie en Netflix, y a los pocos días, el martes 20 de febrero, publicaron un nuevo video con los mismos “perrobots” en la misma sala y con la misma manilla. (En tres días, tenían más de 3 millones de visualizaciones.) Ahora, uno de los funcionarios intenta evitar que el perro se arranque, pero éste insiste. Entonces, el trabajador lo agarra de la cola (un cinturón) para que no se vaya. Se produce una pequeña pelea. Al robot se le cae una pieza incluso. Pero, finalmente se va. 

En el texto de YouTube, Boston Dynamics explica que es una persona la que le da las órdenes específicas a los perros (“Go!”).


Insertan una nota al final: “Este experimento no irrita o daña al robot.”

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