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Qué sigue ahora para SpaceX (y Elon Musk)viernes, 12 junio 2020

Tardaron menos de lo previsto. Los astronautas de la NASA Doug Hurley y Bob Behnken se demoraron casi 19 horas en llegar a la Estación Espacial Internacional (EEI). Despegaron desde el Centro Espacial Kennedy el sábado 30 de mayo a las 3:32 pm; llegaron a la EEI a las 10:16 am del domingo. La transmisión de la NASA fue emocionante. “Por primera vez en nueve años, hemos lanzado astronautas estadounidenses en cohetes estadounidenses desde suelo estadounidense”, tuiteó con orgullo Jim Bridenstine, administrador de la NASA, a las 3:40 pm.

Ocho minutos después del lanzamiento, y tras su desprendimiento, la primera etapa del Falcon 9 volvió a la Tierra a posarse en la plataforma de aterrizaje flotante “Of Course I Still Love You”, de Space X, en el océano Atlántico.

Ahora, Elon Musk quiere que su empresa SpaceX pise el acelerador en el desarrollo del cohete Starship, con el que planea enviar a más de 100 personas (a la vez) al espacio.

Musk envió un correo electrónico a toda la compañía el 6 de junio en el que pedía a sus empleados acelerar el desarrollo de su cohete Starship, ya que este debería ser la “máxima prioridad” de SpaceX. En ese mismo correo, Musk les pidió a los empleados que consideren pasar un tiempo significativo en las instalaciones de Boca Chica, en Texas, para ayudar a acelerar el desarrollo de Starship. Incluso, tuiteó una vista aérea del complejo. (Rápidamente, se respondió a sí mismo: “La puerta de ingreso a Marte”.)

La nave actual, la que llevó a los astronautas a la EEI, sólo puede volar en órbita terrestre baja (LEO), pero SpaceX espera que su próximo vehículo espacial (Starship) alcance destinos más lejanos, como la Luna o Marte.

 

INTERNET SATELITAL PARA TODOS

Starship es una de las tres naves elegidas por la NASA para llevar a una mujer a la Luna en 2024 como parte del programa Artemisa.

“Starship es la clave para hacer la vida multiplanetaria”, observó Elon Musk. La idea contempla también llevar turistas espaciales a un costo de 20 millones de dólares por asiento (algo más de 15.000 millones de pesos).

El 2 de junio, SpaceX recibió la autorización de la autoridad aeronáutica (FAA) para realizar vuelos suborbitales con su nave Starship.

Por último, el miércoles 3 de junio, el cohete Falcon 9 volvió al espacio para desplegar 60 satélites para su red de Internet satelital Starlink. SpaceX suma ya más de 480 satélites Starlink en órbita; están diseñados para transmitir conectividad de banda ancha a la Tierra, de modo que cualquier persona tenga acceso a la red. Uno de ellos incluye un mecanismo para bloquear la luz del sol (algo así como una visera), evitando que la luz se refleje en sus partes más brillantes. De esta forma el satélite no será tan visible en el cielo y dejará de molestar a los astrónomos.

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