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Estamos desarrollando una minería capaz de conseguir un futuro mejormartes, 23 abril 2019

La urbanización cada vez mayor y la rápida adopción de las energías renovables y de los vehículos eléctricos aumentarán la demanda de cobre.


El cobre es esencial para la sociedad moderna y para un futuro que sea más amable con el medio ambiente. Puede jugar un papel vital para abordar algunos de los desafíos más importantes del mundo, como la disponibilidad de energía limpia y asequible que permita un desarrollo urbano sostenible.

Este metal es un extremadamente maleable y resistente a la corrosión, y conduce de manera excepcional el calor y la electricidad. Todo esto lo convierte en un insumo esencial para el uso de energía eficiente y de tecnologías ecológicas. Durante siglos, el cobre ha lucido un rol fundamental en el desarrollo de la humanidad debido a su combinación única de propiedades.

Hoy, el metal rojo es un componente clave de nuestra vida cotidiana: desde los teléfonos celulares hasta los techos. Desde la calefacción hasta el tendido eléctrico en nuestras casas. Se lo necesita para la generación y la transmisión de energía; para los vehículos; para los electrodomésticos (como el refrigerador y los televisores) y para la maquinaria industrial.

Desde comienzos de este siglo, la demanda de metal industrial ha sido impulsada por la urbanización, sobre todo por el sorprendente caso de China, donde el 58% vive ahora comparado con el 39% en 2002, lo que representa un avance impresionante en menos de dos décadas. Se proyecta que la urbanización y la industrialización en la India y en el sudeste asiático dominen el consumo de cobre después del año 2020, cuando se espera que disminuya el crecimiento de la demanda china.

Una clase media creciente en las economías emergentes también está aumentando las ventas de bienes con abundante cobre, como los dispositivos electrónicos y los autos.
 

Un futuro esplendor

El crecimiento de la demanda de cobre también será impulsado por las energías renovables y los autos eléctricos, debido a la baja de costos de estas tecnologías beneficiosas para el medio ambiente y a la necesidad que tiene el mundo de recurrir a soluciones más limpias.

El hecho de que el cobre es 100% reciclable resalta sus credenciales como un metal capaz de contribuir a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), una iniciativa impulsada por Naciones Unidas para dar continuidad a la agenda de desarrollo tras los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Se trata de 17 objetivos que incluyen nuevas áreas, como el cambio climático, la desigualdad económica, la innovación y el consumo sostenible, entre otras prioridades.

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